En la segunda mitad del siglo XVIII el puerto de Montevideo era la única vía de entrada de africanos esclavizados en el Virreinato del Río de la Plata.
A fines de ese siglo el 35% de la población montevideana era de descendencia africana. En sus horas de libertad recrearon ritos de su antigua tierra, y hacia el 1800 esas celebraciones fueron conocidas como tangos o tambos. El término candombe data de 1830. Hoy el candombe se ejecuta también en la calle, principalmente los fines de semana y días feriados. Es un espacio de encuentro para tocar el tambor, bailar o simplemente escuchar acompañando la procesión. El 6 de enero los tambores conmemoran el día de San Baltasar o la Llamada de Reyes. El primer jueves y primer viernes de febrero las comparsas protagonizan el desfile de Llamadas que recorre los tradicionales barrios Sur y Palermo.
Casas antiguas, calles y veredas angostas caracterizan estos barrios que son el principal espacio de los afrouruguayos en la ciudad. El conventillo Mediomundo en el Barrio Sur y el complejo Reus al Sur en Palermo fueron cuna de dos variaciones rítmicas del candombe: el ritmo de Cuareim (Sur) y el de Ansina (Palermo). La música del candombe se conecta con las viejas raíces afrouruguayas y la tradición de hacer música marchando con los tambores. Se trata de un único tipo de tambor, con tres tamaños: chico, repique y piano. La ronda de tambores alrededor del fuego es uno de los ritos mágicos que tiene el candombe. Fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2009.





